lunes, 30 de mayo de 2011

Capítulo 1. Noches en vela...

Oí el timbre de la puerta, miré al reloj, eran las 09:00 de la mañana un sábado; me extrañó que la puerta sonará también me asombró que estuviera despierto pero sinceramente últimamente no dormía precisamente bien. Me dirigí hacia la puerta, miré por la mirilla y reconocí ese rostro mojado, esos ojos, esa mirada; no podía ser… ¿Qué hacía ella aquí? ¿Qué es lo que quería ahora? Mi corazón palpitaba más rápido por segundos. ¿Debía abrir la puerta o no? El caso es que aunque ella me hubiera olvidado  yo a ella no, a si que abrí la puerta; ahí estaba, delante de mi puerta, su pelo castaño estaba goteando, lo que lo hacía brillar aún más… Sus ojos miraban fijamente y con frialdad. La invité a pasar. Sé que ella ya no sentía lo mismo, pero apenas pasó una semana desde que lo dejamos y cada vez que la veía era un infierno, nunca antes había sentido lo mismo por nadie, esa chica me había llegado. Cuando la invité a pasar la ofrecí una toalla secarla la ropa, se quitó su ropa y se puso la toalla luego le dejé una camisa mía mientras su ropa se secaba, se sentó en el sillón y espero, traje algo de beber y me senté con ella, hubo un silencio incómodo durante unos 20 minutos hasta que ella fue a hablar pero la interrumpí diciendo;
-Entonces… ¿qué haces aquí, Susi? Cogió aire y me dijo
- He venido a verte….
-Eso ya lo veo, pero ¿por qué? Lo nuestro acabó recuerdas, tú acabaste con ello.
- Lo sé…
Su tono de voz cada vez era más bajo, no entendía nada, ¿qué quería decir lo sé?